aki continuando la serie... tengo algunos capitulos mas escritos pero como que me da weba ponerlos X) pero ps nomas los reviso chido y los cuelgo camara se agradece
No pude dormir ni un minuto, me pase la noche en vela escuchando los gritos de las personas, gritos de dolor, angustia y desesperación... gritos de seres infernales que alentaban a sus camaradas a continuar con la masacre, violaban mujeres y hombres, mataban a todo lo que se atravesara en su camino... también disparos y explosiones que aún retumban en mis tÃmpanos.
Por suerte ya es de mañana y las bestias habÃan desaparecido justo igual como llegaron, sin aviso. Camine un poco por el patio de mi casa... mi madre, mi padre, mis hermanos y hermanas... mi perro ‘gordo’ y mi gatita ‘haruhi’... sus frÃos y despedazados cadáveres yacÃan en el asfalto de la calle.
Llore una lagrima en sus memorias... quizás más... y decidà caminar y observar, buscar y encontrar. ¿Pero qué demonios estoy buscando...? todos están muertos... camine un poco y encontré un brazo tirado y mutilado en el suelo, sostenÃa firmemente un hacha. Asà que la tome prestada y pensé. “esto... esto será mejor que andar por ahà con mis manos desnudas para defenderme...â€
Continúe mi búsqueda como si fuese un zombi... observando la devastación a mi alrededor, hasta que me di cuenta... habÃa ya caminado demasiado, ahora mismo me encuentro en ‘la laguna’ justo donde todo comenzó... en la arena del suelo puedo interpretar manchas de sangre, dirijo mi mirada y en el piso lleno de cadáveres infernales pude divisar el cadáver de mi primo Ramón, justo a un lado suyo el cuerpo inmóvil del ser de luz que me habÃa salvado... horas pasaron mientras contemplaba el despojo que quedo de ese ser... ahora puedo decir que en definitiva se trata de un ángel.
Para cuando volvà en mi, escuche un rugido horrible, gire mi vista alrededor mÃo y para mi sorpresa me encontré con un ser horrible. Piel roja, cuernos grandes y chuecos, vestÃa un taparrabos de piel, botas enormes hechas de piel también y una horrible cara llena de furia. Levanto un mazo enorme que sostenÃa con su mano derecha y lanzó un rugido gutural y fuerte.
¿Yo? ¿Solo? ¿Contra una bestia como esta? ¿Con solo una mugrienta hacha? ¡No estoy pendejo!
No supe cuando comencé a pensar en eso, mis pies ya me llevaban en otra dirección lejos de esa monstruosidad. Pero que yo echara a correr no detendrÃa a esa bestia que corrÃa como máquina de vapor por los rieles de la vÃa férrea.
Pero correr como pendejo por una calle llena de cadáveres no es buena idea... mucho menos si lo haces mientras volteas a tus espaldas, por hacer algo tan estúpido tropecé con un difunto soldado que yacÃa con sus tripas de fuera y sus ojos en la boca. Pavorosamente gire mi cuerpo boca arriba y observe al monstruo acercarse a mà mientras reÃa maléficamente, levanto su gigantesco mazo, cerré mis ojos y me imaginé muerto... extrañamente no al primer golpe.
Escuche un zumbido demasiado fuerte... ¿me ha golpeado...? ¿Estoy muerto? Pensé rápidamente, después escuche como si un bulto callera al suelo, abrà mis ojos y observe la cabeza reventada del monstruo desparramarse por la calle... me arrastre para retroceder unos pasos y comencé a buscar... ¿quien ha sido...? y mi pregunta se contesto por sà sola. En la sima del campanario de la iglesia podÃa observar a una figura humana mover uno de sus brazos.
La iglesia. ¡Exacto! ¡Debo ir ahà inmediatamente! y una vez más con todas mis fuerzas corrà despavoridamente.